Uso de móviles y tabletas en niños y adolescentes

Uso de móviles y tabletas en niños y adolescentes

Cualquier tiempo pasado fue mejor que el presente… argumento que me pesa ya escuchar.

Pretender que un adolescente en la era digital no tenga un smartphone es como que en nuestra época se nos prohibiera salir a la calle los fines de semana por el peligro de aprender cosas nuevas.

Me preguntan padres y amigos continuamente por mi opinión sobre el riesgo del uso de teléfonos móviles y de la edad de inicio.

Mi opinión es contundente; el problema no es a qué edad sino qué actividades dentro del mundo digital tenemos que permitir dependiendo de cada edad.

Los adultos no podemos dejar a un lado la época digital que nos ha tocado vivir y nuestra energía debe de ir dirigida a cómo enseñar a nuestro hij@ progresivamente esa gestión de su smartphone y de internet con nuestro acompañamiento.

Cuando me critican el proceso de socialización actual no puedo dejar de ver los beneficios que tiene; en épocas anteriores nosotros estábamos “obligados” a estar influidos únicamente por la presión de nuestro entorno más cercano, creyendo que esa era la única realidad. Esto ha cambiado, a mejor en mi opinión.

La idea no es prohibir ante lo nuevo, sino interesarnos en educar en esa línea. La clave es saber enseñar un buen uso y no un abuso de los móviles.

Gran parte de su identidad es digital, muchas de sus relaciones sociales son digitales. En los últimos años de pandemia, gracias a los teléfonos móviles han podido mantener la relación con otros adolescentes. En un momento en que la socialización a través de familia, la escuela y los trabajos están en crisis, estar en contacto con sus iguales a través de las redes ha sido una salvación.

A muchos padres les preocupa que sus hijos vean pornografía través de los teléfonos. En nuestra época también se accedía a ello y en ningún momento nos hemos centrado en educar en sexualidad, en enseñar que las caricias, contacto físico, cariño… es la parte más importante de la sexualidad. El problema no está en ese visionado de material sino en que crean que esa es la única y adecuada sexualidad. Los salones recreativos estaban también en nuestra época, y nos relacionábamos en torno a ellos.

Estamos más pendientes de prohibir que de entender qué buscan ellos con esta realidad, para qué les sirve y lo que es más importante aprender a enseñar cómo hacer un uso adecuado.
Cuando me preguntan los padres qué hacemos con los teléfonos; siempre contesto lo mismo: estamos en una etapa en la que los pactos, los acuerdos y las negociaciones tienen que estar en la base de la educación. También es cierto que no por acordar algo debemos de esperar que ya no vaya a haber problemas. ¡Eso no pasa en esta etapa! ¡Estamos en la adolescencia! Con esos acuerdos queremos que sientan que los escuchamos, que ponemos de nuestra parte, que sus razonamientos son importantes para nosotros. Eso es lo realmente importante para sus vidas, en su educación. Quien espere que con ese compromiso ya no habrá problemas… se frustrará en las primeras 24 horas.

La preocupación de los adultos en que sus hijos sean adictos al móvil es algo muy frecuente; si no fomentamos que haya tiempo de calidad al margen de las pantallas, si no generamos experiencias al margen de los teléfonos, diferentes formas de aprender, de socializar, entonces si podremos tener un problema. Impliquémonos en educar en ese tiempo de calidad al margen de las pantallas. Tenemos que enseñarles a no tener que estar siempre disponibles para las redes. Muchos padres quieren disfrutar de que sus hijos estén entretenidos con los teléfonos la mayor parte del tiempo debido a la falta de tiempo de ellos y luego se muestran rígidos con prohibiciones en el uso de las pantallas. No, ese no es el camino, sentémonos con ellos desde antes de permitir un teléfono a tiempo total, busquemos actividades de ocio alternativas según sus inquietudes y de esa manera, estaremos educando en un correcto uso de las pantallas.

Un adolescente con una vida repleta de experiencias difícilmente va a desarrollar una dependencia al smartphone.

Estefanía López.

Comentarios 0

Deja una respuesta

Estefanía López Mora - Doctoralia.es