Relación de Pareja en Confinamiento

Relación de Pareja en Confinamiento

Todos conocemos parejas que se llevan mal. Cada vez son más el número de separaciones que oímos en nuestro alrededor. La situación de confinamiento no ayuda a que las estadísticas mejoren, al contrario, el estar más tiempo juntos y el tener pocas o ninguna actividad que realizar fuera de casa, unido a tener a los hijos con nosotros en todo momento, aumentan los factores de estrés individuales y por ende los de pareja. En estos días hemos disparado el tiempo que dedicamos a escuchar noticias sobre la situación del Coronavirus, lo cual genera en nosotros pensamientos ansiosos sobre qué va a ocurrir en un futuro. Todo ello nos lleva a un estado de mayor tensión e irritabilidad y desánimo.

El amor no es algo vago y abstracto que no sepamos cómo conseguir o recuperar una vez que se ha terminado. El amor es conducta. Una pareja es feliz y se siente enamorada cuando ambos trabajan en conductas que le hacen sentirse queridos y desear afectivamente la relación. Ello no significa que cada uno deba de renunciar por completo a su propia vida y dedicarla al otro. La relación debe de basarse en un intercambio libre de conductas mutuamente gratificantes.

Aquellas personas que nos hacen pasar ratos agradables y divertidos nos atraen especialmente; seguro que el pasarlo bien juntos fue algo que ocurría entre su pareja y usted al comienzo de la relación.

El mantener actividades agradables con tu pareja, incluso en el estado de confinamiento en el que nos encontramos, es fundamental para mantener una buena relación de pareja. ¿Recordad cómo os sentisteis cuando fuisteis a la playa un fin de semana? O ¿a cenar a un restaurante especial para vosotros? O ¿aquel paseo por el campo juntos y relajados? En estos días tenemos que buscar el momento y las actividades para hacer algo agradable en pareja, aprovechar cuando los hijos aún no se han despertado, o cuando ya están acostados o entretenidos con alguna actividad para poner en práctica algo que hacíais en casa en los primeros años de noviazgo o de casados. Esos años en los que tener una casa para quedarse era lo excepcional. Haced memoria, podéis meter en una caja las propuestas que se os ocurran, de manera que cuando uno quiera sorprender al otro vaya a la caja y saque una idea para realizarla con su pareja. Probad a hacerlo, buscar el tiempo necesario. Si queréis lo encontraréis incluso en estas circunstancias tan especiales. Es importante realizar estas actividades para sentirse bien, descargar tensión, estar más contento…Ponlo en práctica con tu pareja y si dedicas el tiempo necesario a mejorar tu relación, ambos sabréis comprender que el otro tenga algo de tiempo para sí mismo o para compartirlo con amigos a través de redes sociales o Whatsapp en la situación que estamos viviendo. Algunas ideas para realizar en pareja en estos días podrían ser: recopilar fotografías del pasado y verlas juntos, realizar un curso por internet de manera conjunta, ver una película o serie, modificar la decoración de la casa, hacer alguna receta que nunca se tienen tiempo para hacer, comentar un libro o película visto por los dos, hacer una videoconferencia con amigos, realizar una tabla de ejercicios en pareja, preparar para el otro una cena especial o hacerlo de manera conjunta, preparar un baile erótico dedicado a la pareja, y tantas ideas como se os ocurran…

Como decíamos, el realizar actividades agradables conjuntas puede protegernos de conflictos, pero debemos de tener una pequeña guía para evitar conflictos no deseados. Para ello la comunicación en pareja es fundamental y el cómo lo hagamos es más importante aún. Es fundamental que intentemos ser empáticos con nuestra pareja, es decir que tratemos de captar las emociones del otro y se lo hagamos saber verbalmente “Manolo, noto que hoy estas teniendo un día más complicado que los anteriores…”. Tan importante como esto es que seamos capaces de exponer de manera asertiva nuestro malestar y que lo hagamos siempre desde la siguiente construcción “yo siento que…”: “Manolo, quiero que sepas que me siento desorientada cuando te veo serio y sin hablarme durante tanto tiempo…”. Si al expresar tu opinión lo haces de esta otra manera “estas muy serio y callado…”sin quererlo, estás obligando a tu pareja a defenderse por sentirse atacado, por lo que el sentido de la comunicación se va a perder para convertirse en una lucha. El tercer y último pilar fundamental es hacerlo con respeto. No utilizar frases con segundas intenciones o provocaciones, indirectas, etc… Haz preguntas con interés sobre lo que te está planteando tu pareja. No estés más centrado en qué va a contestar que en escuchar y en entender bien lo que quiere trasmitirte.

Es importante realizar algunos recordatorios generales para ayudar a sobrellevar mejor la situación entre las parejas en el confinamiento, si bien es cierto que los mismos servirían para otro tipo de relaciones (padres-hijos, estudiantes,  etc.):

  • Es imposible no comunicarse. Siempre estamos comunicando algo con nuestra conducta.
  • Ten muy en cuenta la comunicación no verbal. Es más importante que la verbal.
  • Comunicarse bien conlleva a que el otro entienda lo que quieres trasmitirle.
  • Sé concreto a la hora de describir lo que te molesta del otro.
  • Haz una petición de cambio, no una exigencia. Es más probable lograr su colaboración de esta manera que atacándole.
  • Haz preguntas con interés para comprender al otro mejor.
  • La crisis en una pareja comienza cuando comenzamos a aplicar la siguiente frase “lo conozco como si lo hubiera parido…”. No tienen capacidad de adivinar nada. ¡Pregunta!
  • Habla de lo que el otro hizo y no de lo que es.
  • Céntrate en el tema que está tratando. No tires del pasado ni de conflictos anteriores sin resolver.
  • Plantea tus malestares y no los acumules. El resentimiento te llevará a explotar en el momento menos adecuado y de las peores formas, lo cual te hará perder toda posibilidad de tener razón.
  • Escucha al otro cuando esté hablando. NO te preocupes de tu respuesta en ese momento. Podrás pedir unos minutos para responder a lo que te ha dicho.
  • No te autojustifiques. Acepta las partes en las que el otro tiene razón.
  • Ofrece soluciones.
  • Muestra interés por saber qué ha entendido tu pareja.
  • Expresa la empatía de pensamientos y de sentimientos que le hará saber al otro que le estás entendiendo.
  • Evita el sarcasmo, la ironía y la crítica despiadada.
  • Pregúntale qué puedes hacer para mejorar las cosas.
  • Sé capaz de, incluso en el fragor de la batalla, expresar las cosas que hace el otro y que te agradan.
  • Es importante buscar un momento determinado para hablar de las cosas que te afectan.
  • Sorprende a tu pareja dedicándole algo que sabes que le resulta agradable.
  • No olvides que tenemos derecho a cierta intimidad. No estamos obligados a tener que decirlo todo. Hay cosas que nunca deben decirse. No digas la verdad sobre cosas que no se pueden cambiar.

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